La justicia riojana marcó un antes y un después en la jurisprudencia argentina al dictar una sentencia ejemplar contra el escrache digital. Una mujer deberá resarcir con 30 millones de pesos a su ex novio luego de una sistemática campaña de hostigamiento en redes sociales que incluyó insultos de alto calibre y denuncias falsas.
"Este fallo significa un precedente tanto para La Rioja como para toda Argentina", explicó a Cadena 3 la doctora Celeste Maidana, abogada de la vÃctima. Según la letrada, no existÃa jurisprudencia previa sobre casos de difamación en redes mediante perfiles falsos y personales con semejante nivel de viralización.
El fin del despecho digital
La magistrada interviniente determinó que las agresiones —que incluyeron términos como "estafador", "chizito", "cornudo" y "pito corto"— se originaron exclusivamente porque la mujer no aceptaba el fin de la relación amorosa, ocurrida en plena pandemia.
El impacto para el damnificado, un agente de la policÃa provincial, fue devastador:
Salud mental: debió solicitar carpeta psiquiátrica ante la andanada de agresiones que incluÃan fotos de su domicilio.
Perjuicio laboral: la mujer le inició una denuncia por violencia de género que la justicia archivó por inexistente, pero que le valió un sumario administrativo y frenó su ascenso durante tres años.
Carga económica: el agente tuvo que contratar defensa legal para enfrentar procesos que buscaban perjudicarlo aún más.
Sanciones y reparación
Además de la millonaria indemnización —que de no abonarse derivará en el embargo de sueldo y bienes de la condenada—, la justicia ordenó una serie de medidas de reparación pública:
Eliminación total: debe borrar cada insulto, injuria y publicación de hostigamiento.
Publicación del fallo: la mujer está obligada a publicar el texto de la sentencia en su perfil personal y en todos los perfiles falsos denunciados en el expediente.
Difusión oficial: la Función Judicial también publicará el fallo en su página de prensa oficial como un llamado de atención a la sociedad.
"Es un freno a este tipo de escraches en redes sociales", concluyó Maidana. El fallo llega como una advertencia clara: la libertad de expresión no ampara la difamación impune, y el despecho en el mundo virtual ahora tiene un precio muy alto.
Fuente: Cadena 3