Damian Garavano es el candidato a intendente que lleva La Libertad Avanza (LLA) en Paso de los Libres. Su nombre pegó un salto cualitativo después del debate de candidatos porque logró el mejor desempeño entre sus adversarios. Esto no pasó de largo para el gobernador Gustavo Valdés, quien decidió cambiar la estrategia de campaña y ahora arremete contra LLA.
En la UCR el clima electoral es tenso porque su candidato, Agustín Faraldo, tuvo una pésima presentación en el debate, donde se lo vio tosco y con amplio desconocimiento de lo que implica la gestión pública.
El peronismo busca continuar el proyecto municipal que inició Martín Ascúa con la candidatura de Miguel Arias. Es un espacio que se debilitó con la postulación de Javier Sigillo, porque el exfuncionario de la actual gestión se llevó una pata peronista a su “Primero Libres” y una buena porción de votos del centro de la ciudad.
La buena exposición de Garavano en el debate generó incomodidad en los radicales, quienes cambiaron la dirección de sus bombas mediáticas y apuntaron a LLA. Una muestra de esto es que el Gobernador estuvo en Libres y no polarizó con el PJ sino que eligió cruzarse con el espacio violeta, visiblemente molesto porque los votos que pierde Faraldo migran a Garavano.
Para Arias y Sigillo la preocupación es similar a la de los correligionarios porque el empresario heladero gana apoyo del centro, pero también de los barrios olvidados por la gestión actual.
La elección de intendente será reñida y los detalles importan mucho cuando hay un escenario parejo. Por esos detalles se gana una elección y Garavano demostró que cuida cada detalle de la campaña, capitaliza el voto bronca de los vecinos que no tuvieron soluciones en las administraciones de radicales, y eso violenta a quien gobierna la provincia.